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Colaboración entre la Usach y bandas de jazz abrió espacio de acceso gratuito a la cultura

La séptima versión del Encuentro de Big Bands trasladó la música desde los teatros al espacio público, con un escenario construido por estudiantes y académicos de la universidad frente al Museo Nacional de Historia Natural.

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  • Diario Usach

  • Sábado 7 de noviembre de 2026 - 16:52

El histórico frontis del Museo Nacional de Historia Natural, en el Parque Quinta Normal, se convirtió en el escenario de la séptima versión del Encuentro de Big Bands, una iniciativa que reunió a diez orquestas en una jornada de música en vivo, gratuita y abierta a toda la comunidad.

La actividad, organizada por la Fundación Los Andes Big Band en conjunto con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), propuso una manera distinta de vivir la música y así llevar el espectáculo a un espacio cotidiano de libre acceso para vecinos y vecinas de la región Metropolitana.

Para Santiago Cerda, director de Los Andes Big Band, esta edición representa un cambio significativo respecto de las versiones anteriores, que tradicionalmente se desarrollaban en recintos cerrados.

“Lo importante ahora es que siempre los encuentros eran en teatro. Hoy día lo estamos haciendo aquí, en el frontis del Museo de Historia Natural, al aire libre. Tuvimos diez orquestas, diez Big Bands que tocaron música continua”, explicó a Diario Usach.

El músico destacó que el encuentro permitió abrir un escenario para agrupaciones de distintos territorios y ofrecer al público una programación que transita por diferentes estilos, desde el jazz internacional hasta el latin jazz y las expresiones del jazz chileno.

“Es abierto a la gente, es gratuito, es un espacio para que la cultura de la Big Band y el jazz tengan un lugar para compartir con el público en general”, señaló.

ARQUITECTURA COLABORATIVA

Uno de los elementos centrales de esta versión es la instalación de un pabellón de arquitectura efímera, diseñado y construido con la participación de académicos y estudiantes de la Escuela de Arquitectura de la Usach.

El proyecto comenzó a desarrollarse en junio, con la convocatoria a estudiantes voluntarios que se incorporaron a distintas etapas del proceso, desde el diseño y la fabricación, hasta la logística, el montaje y el desmontaje de la estructura.

La instalación contempló dos muros de andamios donde se desplegaron dos escenarios simultáneos, protegidos por una cubierta de aproximadamente 30 metros. De esta manera, las agrupaciones pudieron alternar sus presentaciones y mantener una programación musical continua durante la jornada.

Jorge Mancilla, arquitecto y académico de la Facultad de Arquitectura y Ambiente Construido de la Usach, explicó que la iniciativa recoge el sentido original de los pabellones, como acercar las distintas manifestaciones culturales a espacios públicos y a personas que habitualmente no tienen acceso a ellas.

“Llevar el arte y la cultura a cualquier lugar para las personas que no tienen la oportunidad de ir a un teatro. Nosotros les llevamos la cultura del teatro, la ciencia, el espectáculo, la música al parque”, planteó.

En esa línea, el académico destacó que la colaboración de los estudiantes fue fundamental para concretar la instalación. Alrededor de 20 voluntarios y voluntarias participaron en el desarrollo del proyecto, aportando tiempo y trabajo a una iniciativa que integra formación universitaria, arquitectura y vinculación con el entorno.

“Para llevar a cabo el pabellón necesitamos de los estudiantes de la Facultad de Arquitectura, de su ayuda, de su colaboración, pero más que nada de su voluntad. Son estudiantes voluntarios que, por la iniciativa de ayudar y por las cuestiones culturales, se enfrentaron a este problema. Estamos felices de que nos colaboren, porque son parte del equipo”, afirmó Mancilla.

El evento musical también fue una oportunidad de aprendizaje para quienes participaron directamente en la construcción del escenario. Catalina Castro, estudiante de quinto año de Arquitectura y Ambiente Construido de la Usach, destacó que el proyecto permitió llevar a la práctica conocimientos de la carrera y trabajar con compañeros de distintos niveles de formación.

“Creo que ha sido más el trabajo colaborativo, porque somos de diferentes años. Ha sido difícil también la comunicación y el trabajo de acá, pero es un aprendizaje del lado laboral”, señaló.

 

 

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