Identificados con pañuelos que llevan impresa la palabra “dogtor”, Leia, Habana, Bimba y Bartolo recorren cada semana la unidad de manejo del dolor de la Clínica Alemana. No llegan como pacientes ni como simples visitas: son parte de una terapia asistida con perros que busca apoyar la rehabilitación de personas que viven con dolor crónico.
Los dos labradores y los dos shih tzu acompañan sesiones de kinesiología de más de una hora y media, en las que pacientes con molestias persistentes en músculos y huesos realizan ejercicios físicos, actividades de coordinación y dinámicas pensadas para recuperar movilidad.
La propuesta es pionera en Chile y apunta a que el vínculo con los animales contribuya a disminuir factores que suelen intensificar el dolor, como la ansiedad y el estrés.
“Los perritos generan en nosotros endorfinas. Todo lo que es ansiedad o estrés, que suele gatillar el dolor, disminuye”, explicó la kinesióloga de Clínica Alemana, Catalina Vidal.
La profesional sostuvo que este efecto permite que los pacientes enfrenten los ejercicios con una mayor disposición. “Se logra hacer más actividad física o movimientos con mejor tolerancia y disminuyendo la intensidad del dolor”, señaló.

Cada encuentro se adapta a las necesidades de quienes participan. En una de las sesiones, por ejemplo, los pacientes deben colocar aros a modo de collar sobre los perros, una actividad que combina movimiento, concentración y coordinación.
Según Vidal, la terapia no solo busca efectos físicos. “Tiene también beneficios cognitivos porque se hace mucho trabajo de colores, de memorización, de atención, de agilidad, de equilibrio”, indicó.
Para algunos pacientes, estas jornadas representan su primer contacto cercano con animales. Para otros, como Francisca Biert, quien enfrenta artrosis en ambas rodillas, el vínculo con perros y caballos ha sido parte importante de su vida.
“Los animales son súper cariñosos, es la mejor terapia. Hay mucha gente que aún no sabe que existe la terapia con perros”, comentó.
Detrás del trabajo de los llamados “dogtores” está la organización Bocalán Confiar, fundada en 2003 con el objetivo de promover en Chile el entrenamiento profesional de perros de asistencia y terapia.
Su fundadora, Cecilia Marré, explicó que el enfoque se basa en métodos de adiestramiento con refuerzo positivo. “Lo fundamental es profesionalizar fuertemente las técnicas de adiestramiento con perros basadas en refuerzo positivo”, afirmó.
Marré recordó que durante años se utilizaron prácticas como tirones o collares de ahorque para entrenar animales, pero que el trabajo de la organización se orientó hacia una comprensión científica de su comportamiento.
“Nosotros empezamos a ver la ciencia detrás del comportamiento de los perros”, agregó.
Además de su participación en sesiones de kinesiología, los perros también colaboran en áreas como la psicooncología y la hospitalización pediátrica. La idea es que cada actividad se diseñe de acuerdo con los objetivos terapéuticos definidos por los equipos médicos.
“Tenemos perros con distintas habilidades. De acuerdo a los objetivos, hacemos una conexión entre la actividad concreta y metemos una serie de juegos para que las actividades sean diversas, entretenidas y consigan el objetivo definido por los médicos”, detalló Marré.
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