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Guía para congelar la carne del 18: Estas son las claves para mantener la frescura y evitar pérdidas

Comprar con tiempo es una alternativa para cuidar el bolsillo en estas Fiestas Patrias. La académica Usach, Begoña Giménez, detalla los tiempos, temperaturas e importancia de la cadena de frío para una conservación segura.

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  • Raúl Gutiérrez Velásquez

  • Jueves 27 de agosto de 2026 - 16:57

Queda poco para el 18. Y en un año que económicamente está complicado para muchas y muchos chilenos, siempre se busca ahorrar o tratar de gastar lo menos posible. A pesar de cuidar el bolsillo, la carne para hacer un asado no puede faltar.

Pero, ¿a cuánto está en el mercado? Según las cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) para la Región Metropolitana, durante la semana del 10 al 14 de agosto, el abastero, por kilo, promedió $9.950, $9.599 el huachalomo, $9.937 la sobrecostilla y $9.855 el asado carnicero

A su vez, el kilo de lomo vetado promedió $17.052 y el del lomo liso $17.052. Y si la mirada amplia más, el organismo detalló que el costo de la canasta dieciochera para este año (y que incluye 11 productos típicos) se aproximará a los $42.984, un 5,4% más que en 2025.

La posibilidad del incremento de precios durante las fiestas patrias está. Y por lo mismo, no es extraño que las personas quieran abastecerse con sus cortes de carne favoritos antes de las temidas subidas monetarias. Ante esto surge una nueva pregunta: ¿cómo se deben mantener estos productos para conservar su sabor y calidad si lo compro con anticipación  y la dejo congelada? 

En conversación con Diario Usach, Begoña Giménez, doctora en Ciencias de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza y académica del Departamento de Ciencias y Tecnologías de los Alimentos de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago (DECYTAL), sostiene que si la carne se va a congelar no hay problema en comprarla con bastante anticipación.

Esto es válido en los casos en que se refrigere lo antes posible, es decir, justo después de la compra y mientras esté fresca. Si se congela a -18°C, o menos, puede mantenerse durante varios meses, aunque eso siempre dependerá del tipo de carne y del corte”, comentó.

Para evitar cualquier problema en el proceso, Giménez indicó que “siempre hay que comprobar la fecha de vencimiento y que la cadena de frío se haya mantenido, evitando la fluctuación de temperaturas y los descongelamientos parciales”.

A su vez, la académica de DECYTAL sostiene que “si el producto se compró congelado, debe mantenerse así. Ahora, para las carnes envasadas al vacío, si el empaque está intacto, y se van a consumir dentro del periodo establecido por el fabricante, pueden conservarse refrigeradas sin necesidad de congelarlas”. 

Es importante recalcar que la carne fresca expuesta al aire tiene una vida útil más corta. “El envasado al vacío prolonga su conservación porque limita el contacto con el oxígeno y resalta algunas alteraciones”, expresó la especialista y manifestó que, en cualquier caso, “deben respetarse las condiciones de conservación y la fecha indicada en el paquete”.

¿TODOS LOS CORTES DE VACUNO PUEDEN CONGELARSE? 

Proyectando las compras en las semanas previas a las Fiestas Patrias, Begoña Giménez explicó que “todos los cortes de vacuno pueden congelarse, especialmente si es que no se van a consumir en los días inmediatamente posteriores a la compra”.

Y aquí, la especialista entregó un dato revelador: “lo importante es considerar su tamaño y grosor. Los cortes pequeños o delgados se congelan más rápido, mientras que las piezas grandes requieren de más tiempo”. Por lo mismo, la académica Usach resaltó la importancia de mantener estos productos a una temperatura constante de -18°C

Para hacer un correcto proceso de congelamiento, lo más conveniente es dividirla en porciones y utilizar envases o bolsas adecuadas para esta labor (aquellas que eliminan la mayor cantidad de aire posible). En esa línea, Giménez señaló que “es preferible congelar en paquetes que no sean excesivamente gruesos para que el proceso de congelamiento sea más rápido”

Por otro lado, la doctora en Ciencias de los Alimentos explicó que “la mejor opción es descongelarla en el refrigerador, manteniéndola en una recipiente que recoja los líquidos. No es recomendable hacerlo sobre el mesón a temperatura ambiente, porque la superficie puede alcanzar temperaturas que favorecen el crecimiento de microorganismos mientras el interior todavía permanece congelado”.

Y aquí va un dato: los cortes congelados de vacuno se pueden conservar, con buena calidad, entre 6 a 12 meses; los de cerdo entre 4 y 6 meses; los pollos enteros hasta 12 meses y, si se troza en presas, entre 6 a 9 meses.

En lo que respecta a las carnes molidas, ya sean de vacuno, de cerdo, o una mezcla de ambas, se recomienda consumirlas en unos 3 a 4 meses. En el caso de los embutidos congelados, lo mejor es ingerirlos entre uno a dos meses de su congelamiento.

Estos tiempos permiten mantener la calidad de los alimentos, ya que desde el punto de vista de la inocuidad si los cortes se mantienen a -18°C se pueden conservar durante periodos más extensos, ya que con esa condición se impide el crecimiento de los microogranismos”, concluyó.

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