En Chile, el Alzheimer es la principal causa de demencia y afecta a más de 200.000 personas, concentrándose principalmente en adultos mayores de 60 años. Esta condición neurológica genera un impacto profundo no solo en los pacientes, sino también en sus familias y cuidadores.
En esta enfermedad neurodegenerativa progresiva, cubierta por las Garantías Explícitas en Salud (GES), paulatinamente se va perdiendo la memoria, la capacidad de pensar y la habilidad para realizar tareas cotidianas.
Este padecimiento no solo se caracteriza por la acumulación de proteínas anormales en el cerebro. Es por esta razón que cada vez más investigaciones apuntan a que las alteraciones circulatorias también desempeñan un papel importante en su desarrollo y progresión.
En esa línea, un equipo de científicos españoles ha conseguido detectar por primera vez en ratones vivos la acumulación de microtrombos cerebrales, coágulos de sangre microscópicos que se forman en los vasos más pequeños, mediante la técnica de neuroimagen no invasiva conocida como Tomografía por Emisión de Positrones (PET).
La académica de la Facultad de Ciencias Médicas, Mérida Terán, valoró los resultados de este procedimiento, ya que “aborda la alteración vascular y el estado procoagulante, que son aspectos de la enfermedad de Alzheimer que han recibido menos atención que las clásicas proteínas amiloide y tau (principales biomarcadores patológicos de enfermedades neurodegenerativas). Esto permitiría identificar un subgrupo de pacientes que se beneficiaría de otro tipo de terapias”.
Sin embargo, la neuróloga llamó a la cautela. “Los resultados provienen principalmente de modelos animales y, aunque incluyen evidencia en tejido cerebral humano, aún será necesario demostrar en estudios clínicos que esta estrategia es segura, reproducible y que el tratamiento dirigido a estos microtrombos realmente modifica la evolución de la enfermedad”, aclaró.
¿QUÉ SON LOS MICROTROMBOS?
Los microtrombos son pequeños coágulos sanguíneos que se forman en los vasos más pequeños del organismo. Según los autores de la investigación, más de la mitad de las personas con Alzheimer presentan estos depósitos en el cerebro como consecuencia de un estado procoagulante subyacente.
De acuerdo con la investigación, estos microtrombos alteran el flujo sanguíneo cerebral y contribuyen al avance de la enfermedad. Pero, hasta ahora, resultaba difícil identificarlos durante la vida del paciente, ya que su detección solía producirse tras el análisis del tejido cerebral post mortem.
