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Rodrigo Ramírez por cable Chile–China: “La tecnología dejó de ser un asunto técnico, es un asunto geopolítico”

En entrevista con el programa Línea 1 de Radio Usach y TV Usach, el exsubsecretario de Telecomunicaciones afirmó que la infraestructura submarina es clave para posicionar al país como hub regional.

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  • Diario Usach

  • Martes 3 de marzo de 2026 - 09:29

La controversia por el proyecto de cable submarino entre Chile y China reactivó el debate sobre sus alcances tecnológicos y geopolíticos. La iniciativa busca fortalecer la conectividad directa entre Sudamérica y Asia, mejorar la capacidad de transmisión de datos y posicionar al país como hub digital regional. Sin embargo, el acuerdo ha generado cuestionamientos por eventuales riesgos en ciberseguridad y dependencia estratégica de China, en un escenario marcado por la rivalidad global por el liderazgo económico y tecnológico.

Para el exsubsecretario de Telecomunicaciones y actual director ejecutivo de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital, Rodrigo Ramírez Pino, el foco no debiera estar en el “ruido diplomático”, sino en el problema estructural que enfrenta el país: el déficit en infraestructura digital.

En entrevista con el programa Línea 1 de Radio Usach y Tv Usach, el experto aseguró que “las telecomunicaciones y particularmente el desarrollo tecnológico dejaron de ser un asunto técnico y son un asunto geopolítico”. A su juicio, la discusión sobre el cable debe entenderse en el marco de una competencia global que lleva décadas gestándose.

Ramírez sostiene que China no llegó al liderazgo tecnológico de manera improvisada. “China se preparó 20 años atrás para liderar 5G. No fue del día a la mañana. Hoy es líder mundial sin competencia en desarrollo 5G”, señala, y recuerda que así como Japón encabezó el 3G y Europa el 4G, hoy la carrera ya está puesta en el 6G.

En ese contexto, menciona que mientras se desarrolla el Mobile World Congress en Barcelona con foco en 6G —liderado por países nórdicos—, Estados Unidos no aparece como actor estratégico en la nueva generación tecnológica. “¿Qué ha hecho entonces Estados Unidos? Frente a una amenaza geopolítica, intenta incidir en las nuevas rutas tecnológicas, así como Europa incidió en las rutas marítimas”, plantea.

El exsubsecretario recuerda que en 2020 Washington intervino en una ruta de cable proyectada entre California y Hong Kong, solicitando cambios a los proveedores. También alude a las presiones ejercidas sobre países europeos para evitar el despliegue de tecnología china en redes 5G.

CIBERSEGURIDAD Y GOBERNANZA

Uno de los principales cuestionamientos al proyecto apunta a los riesgos en materia de ciberseguridad y eventual acceso a datos sensibles. Ramírez relativiza esa preocupación.

“Siempre se suele utilizar la posibilidad teórica de manipulación de tráfico o acceso a metadatos sensibles, pero hoy todo el tráfico internacional viaja encriptado de extremo a extremo”, sostiene. A ello suma la existencia de modelos modernos de ciberseguridad y auditorías independientes.

Como ejemplo, menciona el diseño del cable de fibra óptica austral entre Puerto Montt y Puerto Williams, adjudicado a una empresa chilena y construido por Huawei. “El modelo tenía una gobernanza de tal magnitud que fue auditado por cinco empresas internacionales. Desde el principio se aseguró que lo que se construía contara con un modelo que diera tranquilidad para cualquier tipo de tráfico de datos”, explica.

Para Ramírez, el debate actual también está cruzado por información fragmentada y decisiones poco claras. Alude a versiones sobre la firma y posterior suspensión de acuerdos en enero, y a reportes que indican que China ya habría iniciado la construcción del cable por su parte.

“Hay una información sumamente estratégica: China ya empezó a construir este cable. Me imagino que parte de la molestia de Estados Unidos tiene que ver con eso”, afirma.

El riesgo, advierte, es que Chile pierda la oportunidad estratégica si el punto de anclaje termina trasladándose a otro país, como ocurrió —según menciona— con el megapuerto que finalmente se concretó en Perú. “China evaluará si esto se hace directamente con Chile o si el anclaje termina en otro lugar”, señala.

 

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