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Cambio de gabinete: Los siete errores que le costaron el puesto de vocera a Mara Sedini

Desde la polémica del “Estado en quiebra” hasta sus declaraciones sobre Galvarino Apablaza y el Estrecho de Magallanes, la gestión de ahora exvocera acumuló episodios que golpearon al Gobierno.

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  • Diario Usach

  • Miércoles 20 de mayo de 2026 - 08:23

La salida de Mara Sedini del Ministerio Secretaría General de Gobierno marcó el primer ajuste ministerial del Presidente José Antonio Kast y cerró una accidentada gestión comunicacional que, en apenas 69 días de administración, estuvo marcada por controversias políticas, descoordinaciones internas y reiterados errores que tensionaron al Ejecutivo con el Congreso, la oposición e incluso con ministros del propio gabinete.

La periodista y expanelista del programa Sin Filtros había asumido como vocera con la misión de ordenar el relato de un gobierno que prometía instalar un nuevo estilo político. Sin embargo, durante sus primeras semanas en La Moneda acumuló episodios que terminaron debilitando la instalación comunicacional del Ejecutivo.

Tras confirmarse su salida, Sedini utilizó sus redes sociales para despedirse del cargo. “Agradezco la confianza depositada en mí y espero, de todo corazón, que el proyecto que comenzó el 11 de marzo se materialice por el bien de todos los chilenos”, escribió.

La exministra añadió que “servir a Chile es un privilegio y un enorme orgullo”, afirmando que asumió esa responsabilidad “con fuerza, convicción y cariño”.

“Los desafíos que enfrenta nuestro país son múltiples, complejos y requieren mucho trabajo. Seguiré dando lo mejor de mí, defendiendo mis ideas con determinación, para que el sueño de construir un Chile más libre, próspero y en paz se transforme en realidad”, agregó.

LA POLÉMICA DEL “ESTADO EN QUIEBRA”

Uno de los primeros conflictos que enfrentó Sedini surgió a raíz de publicaciones realizadas en redes sociales por la Segegob, donde se advertía un supuesto “Estado en quiebra”.

La frase generó incomodidad dentro del propio gabinete y obligó a ministros a desmarcarse públicamente de esa definición. El titular de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que jamás utilizaría ese concepto.

“Jamás ocuparía una palabra como esa, de que el Estado esté quebrado; lo que ocurre es que el Estado está en una situación fiscal deteriorada”, afirmó el secretario de Estado, intentando bajar el tono de la controversia.

EL CASO STEINERT Y LAS ACUSACIONES DE IMPROVISACIÓN

Otra de las controversias ocurrió cuando Sedini abordó públicamente la nominación de Steinert al Ministerio de Seguridad, en medio de cuestionamientos por un eventual conflicto de interés debido a su anterior rol como fiscal de Tarapacá.

En conversación con La Tercera, la entonces vocera señaló que “era una conversación que ya llevaba un buen tiempo”, frase que fue interpretada como una señal de improvisación en el proceso de designación.

Posteriormente, Sedini aclaró que las conversaciones habían ocurrido “pocos días antes de la nominación”.

ERROR SOBRE GALVARINO APABLAZA

A comienzos de abril, la ministra protagonizó uno de sus episodios más complejos al referirse a Galvarino Apablaza como una persona “condenada” por el asesinato del senador Jaime Guzmán.

“Todos los chilenos queremos que una persona condenada por el vil asesinato del senador Jaime Guzmán cumpla condena en nuestro país”, afirmó en esa oportunidad.

Sin embargo, horas más tarde debió rectificar sus dichos mediante redes sociales, aclarando que Apablaza no estaba condenado, sino acusado de ser el autor intelectual del crimen y que debía ser juzgado por tribunales chilenos.

TENSIONES CON EL CONGRESO

La relación de Sedini con el Congreso también estuvo marcada por episodios de tensión.

El 7 de abril se ausentó de dos comisiones de la Cámara de Diputados —Gobierno Interior y Cultura— a las que había sido citada, situación que generó molestia transversal entre parlamentarios.

Desde el Ejecutivo se argumentaron problemas de agenda, aunque el episodio profundizó las críticas por falta de coordinación política y deterioró aún más la relación entre La Moneda y el Poder Legislativo.

EL POLÉMICO ALMUERZO DE KAST

En abril, la entonces vocera debió enfrentar otra controversia luego de que se conociera un almuerzo privado que el Presidente Kast sostuvo en La Moneda con excompañeros de Derecho de la Universidad Católica.

La actividad provocó cuestionamientos por un eventual uso de recursos públicos para fines personales y derivó en un oficio presentado ante Contraloría.

Tras asistir a la comisión de Cultura de la Cámara, Sedini ofreció un tenso punto de prensa en el que defendió al Mandatario.

“La respuesta a la polémica del almuerzo se responderá vía instituciones en la forma y el tiempo correspondiente. Ahora sí quiero dejar una cosa muy clara: les puedo asegurar que ese almuerzo fue financiado por el Presidente de la República con sus medios propios”, sostuvo.

No obstante, días después el propio Kast reconoció que la organización del encuentro había sido “un error por desconocimiento”.

LA CONTROVERSIA CON ARGENTINA POR EL ESTRECHO DE MAGALLANES

El 15 de abril, Sedini volvió a quedar en el centro de las críticas tras ser consultada por declaraciones de una autoridad naval argentina respecto a la soberanía sobre parte de la boca oriental del Estrecho de Magallanes.

Ante la pregunta sobre si el gobierno chileno consideraba que todo el estrecho estaba bajo soberanía nacional, evitó responder directamente y derivó el tema a Cancillería.

La falta de una postura clara obligó posteriormente al canciller Francisco Pérez Mackenna a intervenir públicamente para reafirmar la posición oficial de Chile.

LA PEOR EVALUADA DEL GABINETE

La acumulación de controversias terminó impactando directamente en la evaluación pública de la ministra.

La encuesta Cadem difundida el 26 de abril mostró una caída de 18 puntos en su aprobación, llegando al 24%, mientras que su desaprobación alcanzó el 69%, transformándola en la peor evaluada del gabinete.

Consultada por esos resultados, Sedini minimizó el impacto de las cifras y aseguró que “las encuestas son fotos del momento”.

Sin embargo, al interior del oficialismo ya existía preocupación por el desgaste comunicacional del Ejecutivo y por el efecto que los reiterados errores estaban teniendo en la instalación del gobierno.

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