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Consumo de tabaco en Chile alcanza su nivel más bajo desde 2020: cae al 27%

El Estudio Atlas Chile 2026 revela una disminución de 12 puntos porcentuales en seis años. Sin embargo, entre quienes fuman, el consumo se mantiene en cinco días por semana.

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  • Diario Usach

  • Miércoles 4 de noviembre de 2026 - 08:14

El consumo de tabaco continúa perdiendo presencia en Chile. Así lo revela el Estudio Atlas Chile 2026, elaborado por CORPA y Netquest, que registró el nivel más bajo de consumo declarado desde que comenzó esta serie de mediciones en 2020.

De acuerdo con los resultados, el 27% de las personas encuestadas señala fumar tabaco al menos un día a la semana, cinco puntos porcentuales menos que en 2025, cuando la cifra llegó al 31%, y 12 puntos por debajo del 39% registrado hace seis años.

Para Pavel Castillo, gerente de Intelligence y economista conductual de CORPA, esta tendencia podría responder a una combinación de factores, entre ellos una mayor preocupación por la salud, el encarecimiento de los cigarrillos y la aparición de nuevas alternativas de consumo.

“Los registros de la pandemia muestran cambios en distintos hábitos, como el consumo de alcohol, los trastornos alimentarios y el consumo de tabaco. No obstante, en los últimos años hemos observado una disminución del consumo de cigarrillos, que podría estar relacionada con una mayor preocupación por la salud, el costo del tabaco y la aparición de alternativas como los vapers”, explica.

Sin embargo, la reducción del número de fumadores no se ha traducido en una disminución equivalente de la frecuencia de consumo. Entre quienes declaran fumar, el promedio se mantiene en cinco días por semana, una cifra cercana a los 5,2 días registrados en 2020.

“Hay dos dimensiones distintas: cuántas personas fuman y con qué frecuencia lo hacen. La proporción de consumidores baja, pero entre quienes declaran fumar el tabaco mantiene una presencia importante en su semana. La disminución no se observa de la misma manera en ambos indicadores”, precisa Castillo.

Las diferencias más significativas aparecen al comparar los resultados por grupos etarios. Las personas de entre 41 y 50 años encabezan las cifras de consumo, con un 35% que declara fumar al menos una vez por semana. Les siguen quienes tienen entre 31 y 40 años, con un 33%.

En el otro extremo se encuentran los jóvenes de 18 a 25 años, donde el consumo declarado alcanza apenas el 15%, menos de la mitad de lo registrado en los grupos de mayor consumo.

A juicio de Castillo, estos resultados muestran que el promedio nacional no refleja necesariamente las distintas realidades y motivaciones asociadas al consumo de tabaco.

“El promedio oculta realidades bastante distintas. El tabaco tiene una presencia mucho menor entre los adultos más jóvenes que en las edades intermedias. Esto invita a comprender qué lugar ocupa en las rutinas de cada grupo, en lugar de tratar a todos los consumidores como si tuvieran los mismos hábitos y motivaciones”, sostiene.

DIFERENCIAS POR GÉNERO

Al analizar los resultados según género, la proporción de hombres que declara fumar alcanza el 29%, mientras que entre las mujeres llega al 25%. Esto representa una diferencia de cuatro puntos porcentuales.

 En cuanto al nivel socioeconómico, las cifras muestran un comportamiento similar entre los distintos segmentos. El consumo declarado alcanza al 25% en los grupos medios y altos, y al 26% en los sectores medios bajos y bajos.

De esta manera, aproximadamente una de cada cuatro personas encuestadas en ambos segmentos socioeconómicos señala fumar durante la semana.

“​​El tabaco no aparece concentrado en un único nivel socioeconómico. Eso es importante para evitar una lectura simplificada del fenómeno: en esta medición, las diferencias por edad son mucho más amplias que las observadas por género o situación socioeconómica”, concluye el representante de CORPA.

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