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Investigación

Elegir música que te guste y que se adapte a tu rutina de ejercicios puede ayudarte a mejorar tu rendimiento físico

Diversas investigaciones destacan que la música puede incrementar el rendimiento físico hasta en un 20%, ya que actúa como un "potenciador" natural para el rendimiento físico y mental.

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  • Diario Usach

  • Lunes 16 de febrero de 2026 - 10:04

  • Shutterstock

Elegir la ropa adecuada para hacer deportes es fundamental para poder realizar el ejercicio de forma correcta. Pero, escoger una canción mientras se practica es igual de importante. 

Diversas investigaciones destacan que la música puede incrementar el rendimiento físico hasta en un 20%, ya que actúa como un "potenciador" natural para el rendimiento físico y mental. 

El Centro Nacional de Investigación en Salud reveló que los temas que escuchas mientras haces ejercicio no solo alivian el aburrimiento, sino que también pueden ayudar a mejorar la calidad de tu entrenamiento al aumentar tu resistencia y mejorar tu estado de ánimo.

En particular, se ha demostrado que la música motivadora o sincronizada con el ejercicio tiene efectos físicos y psicológicos. Por ejemplo, cuando una canción tiene un ritmo fuerte y constante, puedes pedalear o correr al ritmo de esa música, lo que suele ser satisfactorio y puede inspirarte a hacer más ejercicio. La letra o el ritmo pegadizo de la música motivadora te inspiran a ejercitarte durante más tiempo o a esforzarte más durante tu rutina de ejercicios.

Los estudios demuestran que la música de ritmo rápido tiende a ayudar a mejorar el rendimiento deportivo cuando una persona realiza ejercicio de intensidad baja a moderada, ya sea aumentando la distancia recorrida, el ritmo o las repeticiones completadas.

Un estudio de 2006 que analizó el efecto de la música en la selección de la velocidad de la cinta de correr descubrió que, al escuchar música de ritmo rápido, los participantes aumentaron su ritmo y la distancia recorrida sin cansarse más. Otros estudios llegaron a conclusiones similares,[4] sugiriendo que escuchar música con más pulsaciones por minuto puede mejorar el rendimiento físico durante el ejercicio de intensidad baja a moderada.

Por otro lado, un estudio de 2010, dirigido por el psicólogo deportivo C.I. Karageorghis, planteó que la música puede mejorar el rendimiento atlético de dos maneras: puede retrasar la fatiga o aumentar la capacidad de trabajo. Según este estudio, los efectos de la música conducen a "niveles de resistencia, potencia, productividad o fuerza superiores a los esperados".

Además, la música que te gusta activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina (motivación) y endorfinas (bienestar), lo que eleva la tolerancia al dolor durante el entrenamiento.

Por otro lado, actúa como regulación Emocional, ya que actúa como un factor de resiliencia, estabilizando los niveles de estrés emocional para afrontar tareas complejas con mejor actitud.

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