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Investigación

¿Estatus o vanguardia? La paradoja tras el alto costo y la alta demanda del iPhone Duo

El primer teléfono de Apple está acaparando las miradas tanto por sus atributos tecnológicos, fallas y su elevado precio de salida. Expertos analizan cómo este tipo de aparatos muchas veces van de la mano con la búsqueda de una validación social.

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  • Raúl Gutiérrez Velásquez

  • Martes 3 de noviembre de 2026 - 12:44

El pasado 9 de septiembre, Apple, la famosísima empresa de tecnología con sede en Cupertino, California, presentó al mundo su primer teléfono plegable, el mega comentado iPhone Duo. Y si bien no se conocen las cifras de sus ventas globales, al día de hoy, medios especializados sostienen que el aparato vendió más de 200 mil unidades en sus primeros cuatro días (y proyectan que, para final de año, se podrían alcanzar las 10 mil unidades). 

Pero no todo ha sido “miel sobre hojuelas”. Diversos influencers del mundo de los móviles y de la computación se han quejado de problemas que afectarían a este teléfono y que apuntan a la pantalla y a fallos mecánicos en su bisagra.

Pese a ello, el interés por el primer plegable de Apple no ha disminuido y muchas personas ya proyectan su adquisición a pesar del alto costo: cerca de $2.500.000 para su versión de 256 GM y de $4.059.000 para su tope de línea (el que llega a los 2 TB de almacenamiento).

¿Qué hace que tanta gente quiera este aparato? En conversación con Diario Usach, el director de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile, Rodrigo Rojas, explica que “las decisiones de consumo no responden únicamente a necesidades prácticas, ya que también están relacionadas con nuestra identidad, la pertenencia social y la búsqueda de reconocimiento. Un teléfono de alta gama puede representar innovación, éxito o exclusividad, y su valor psicológico puede superar su utilidad tecnológica. Esto es especialmente relevante en una sociedad donde las redes sociales favorecen la comparación permanente con otras personas”.

Frente a esto, indica que, para el bienestar de la salud mental, “lo importante es distinguir entre el disfrutar de un producto y necesitarlo para sentirse valioso o aceptado”.  Tanto así, que el especialista subraya que muchas investigaciones sostienen que “cuando las posesiones materiales ocupan un lugar centran en nuestra autoestima y satisfacción personal, suelen asociarse con menores niveles de bienestar psicológico”. “No significa que comprar un teléfono costoso sea problemático, sino que debemos prestar atención a cuánto depende nuestra valoración personal de aquello que poseemos”.

En este mismo tema, Alexis Soto, director de la Escuela de Psicología de la Universidad Mayor, Sede Temuco, sostiene la existencia de “necesidades psicológicas vinculadas a la motivación humana que van en la línea del status y la validación social. Aquí, la adquisición de un teléfono puede ayudar, o soslayar, temas no cubiertos como la estima, filiación u otras necesidades relacionales. La compra se percibe en muchos casos como un ejercicio de autosatisfacción y feedback favorable para sí mismo”.

¿Se puede equiparar el deseo de estatus y exclusividad con un interés genuino por la vanguardia tecnológica? “No necesariamente”, responde Rodrigo Rojas.

“Una persona puede estar genuinamente interesada en experimentar nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, valorar el prestigio asociado a poseerlas. La investigación sobre el consumo de lujo demuestra que los productos también funcionan como señales de identidad, pertenencia y posición social”.

El profesional sostiene que “la diferencia está en el grado de autonomía de esa decisión”. “Cuando compramos porque algo nos interesa, y podemos disfrutarlo, el consumo puede ser una experiencia positiva. Pero cuando sentimos que debemos tener lo último para no quedarnos atrás o para tener aprobación social, podemos entrar en una dinámica de comparación e insatisfacción. El problema no es buscar exclusividad, sino que nuestra autoestima dependa casi exclusivamente de ella”, subraya.

Foto: Forbes.

El psicólogo Alexis Soto complementa a su colega sosteniendo que “muchas veces la vanguardia es subsidiaria al reconocimiento social” y lo ejemplifica que es “es posible ver a muchas personas utilizando equipos de alta gama solamente para llamar o para mandar mensajes. Para ellos es importante tener la última tecnología como una muestra de poder y validación en contextos sociales o laborales en donde existe mucha competencia”. 

¿Y cómo se entiende la compra de un teléfono de lujo que en su primera partida a mostrado diversos tipos de fallas? Para el académico de la Usach, Rodrigo Rojas, “cuando deseamos mucho un producto podemos minimizar la información negativa  y prestar más atención a aquello que justifica comprarlo”. Pese esto, el especialista explica que “esto no se debe interpretar, automáticamente, como una conducta irracional o problemática. “Algunas personas pueden considerar que los beneficios compensan los riesgos o confiar en que la empresa resolverá las dificultad”.

¿HAY OTROS TELÉFONOS QUE HAGAN LO MISMO QUE UN IPHONE DUO?

“Existen varias alternativas Android que ofrecen características similares normalmente a un precio inferior al del iPhone Duo” sostiene John Kern, doctor en Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de Santiago.  “Ahí figuran el Samsung Galaxy Z Fold 8, Google Pixel Pro Fold, Honor Magic V, Xiaomi 18 Fold” y afirma que, en términos generales, “Android cuenta actualmente con un ecosistema de teléfonos plegables más maduro y diverso, debido a que fabricantes como Samsung, Huawei, OPPO y Xiaomi llevan varios años perfeccionando esta categoría antes de la llegada de Apple”.

Ahora, para el ingeniero, el iPhone Duo posee varios atributos que lo hacen atractivo para sus posibles usuarios: “tiene una pantalla interna de 7,6 pulgadas que resulta bastante amplia en consideración a los smartphones tradicionales y que proporciona una superficie de trabajo amplia para leer documentos, navegar por la web, revisar prestaciones, editar contenidos o consumir multimedia con comodidad. Ahora, no reemplaza completamente a una tablet en todos los escenarios, ya que esos aparatos seguirán siendo mejores para tareas prolongadas de productividad, dibujo profesional o trabajo intensivo con múltiples ventanas. A su vez, suman sus ventajas ergonómicas”.

Foto: Bloomberg Línea

Kern explica algunas de las grandes características del iPhone Duo son la “portabilidad y la productividad” y por lo mismo, resulta útil para profesionales que trabajan frecuentemente fuera de la oficina. “Además, su diseño plegable permite nuevos modos de uso, como apoyar el dispositivo sobre una superficie durante reuniones virtuales o utilizar una parte de la pantalla para videoconferencia”, indica.

¿Su principal competidor en el mercado? “Podría ser el Samsung  Galaxy Z Fold” manifiesta el académico, subrayando que ese teléfono de la compañía coreana pertenece a “una de las familias de plegables más consolidadas del mercado”. En ese sentido, relata que “los modelos más recientes ofrecen una filosofía muy similar al celular de Apple: con formato tipo libro, una pantalla interna cercana a las 8 pulgadas, multitarea avanzada y con un enfoque centrado en la productividad. A ellos se suman otros teléfonos plegables que están cobrando relevancia como el Google Pixel Pro Fold, Honor Magic V, OPPO Find N, Xiaomi Fold, Huawei Pura X Max. Sin embargo, considerando posicionamiento, madurez tecnológica y similitud de concepto, el Galaxy Z Fold es hoy el rival más directo del iPhone Duo”, concluye.

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