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Día Mundial del Cáncer de Sangre: estudios clínicos abren nuevas oportunidades para pacientes en Chile

Inmunoterapia, terapias dirigidas y ensayos clínicos están transformando el manejo de enfermedades como el mieloma múltiple, leucemias y linfomas. En Chile, especialistas advierten un aumento sostenido de estos cánceres y destacan el rol clave de la investigación clínica para ampliar el acceso a terapias innovadoras.

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  • Diario Usach

  • Jueves 28 de mayo de 2026 - 16:04

Hace seis años, un dolor de rodilla llevó a Wilson Montecinos (69) a descubrir que tenía mieloma múltiple, un cáncer de la sangre que se origina en las células de la médula ósea. Lo que inicialmente parecía una lesión deportiva terminó convirtiéndose en un diagnóstico que cambió su vida: “El golpe de escuchar ‘cáncer’ es fuerte. Yo nunca había oído hablar del mieloma, no sabía lo que era”, recuerda desde Valdivia, ciudad donde comenzó su tratamiento con quimioterapia en el sistema público.

Según cifras preliminares del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Minsal, en Chile las muertes por cánceres hematológicos — como la leucemia, linfoma y mieloma múltiple— aumentaron de 2.000 en 2020 a 2.233 en 2025, acumulando 12.727 fallecimientos en los últimos cinco años. Más de la mitad de estas muertes se concentró en personas entre 70 y 89 años.

Tras el diagnóstico, durante 4 años Wilson recibió tratamiento convencional de quimioterapia con mínimos avances, hasta que su hematólogo le habló de la posibilidad de participar en un estudio clínico en la Fundación Arturo López Pérez (FALP). Luego de postular, en septiembre de 2024 fue seleccionado para ingresar a un protocolo experimental de inmunoterapia para pacientes con mieloma múltiple.

El programa, liderado por el Dr. Raimundo Gazitúa, subdirector médico de Hematología y hemato-oncólogo de FALP, busca desarrollar nuevas alternativas terapéuticas para mieloma múltiple, leucemias y distintos tipos de linfomas. “Los estudios clínicos permiten que pacientes con enfermedades complejas accedan a terapias innovadoras que muchas veces aún no están disponibles de forma masiva. En hematología esto es especialmente relevante, porque hablamos de patologías que pueden reaparecer y requerir de nuevas líneas de tratamiento”, explica el especialista.

Luego de solo tres meses de iniciado el estudio experimental, Wilson recibió las primeras buenas noticias: su cáncer había disminuido en un 70%. Meses después alcanzó la remisión completa. “Llevaba cuatro años con quimioterapia sin ver grandes resultados y, luego, con el estudio clínico en FALP en ocho meses quedé en remisión. Fue maravilloso. Abracé a mi doctor, a las enfermeras, a todos. Mi calidad de vida cambió completamente”, relata Wilson, quien actualmente continúa en tratamiento y controles mensuales, pero asegura sentirse “feliz y agradecido”.

Cuando la innovación se transforma en oportunidad

Entre los principales factores de riesgo de los distintos tipos de cánceres hematológicos se encuentran la edad avanzada, los antecedentes familiares de enfermedades hematológicas y algunas alteraciones genéticas. Las señales de alerta suelen ser inespecíficas e incluyen cansancio extremo o fatiga constante, infecciones frecuentes, fiebre sin causa aparente y sudoración nocturna excesiva. También pueden aparecer pérdida de peso involuntaria, palidez, moretones o sangrados fáciles, además de ganglios inflamados en cuello, axilas o ingles.

Los tratamientos para los cánceres hematológicos han avanzado significativamente durante los últimos años gracias al desarrollo de inmunoterapias, terapias dirigidas y nuevos medicamentos biológicos. Sin embargo, muchos tienen altos costos, lo que dificulta el acceso oportuno para numerosos pacientes y sus familias.

En este contexto, los estudios clínicos hematológicos se han convertido en una alternativa clave para quienes necesitan nuevas opciones terapéuticas. “En cánceres hematológicos como el mieloma múltiple, los estudios clínicos han cambiado radicalmente el pronóstico de los pacientes durante los últimos años. Gracias a estas investigaciones hoy contamos con tratamientos más efectivos, específicos y, en muchos casos, mejor tolerados”, comenta el Dr. Gazitúa.

Desde 2022, FALP ha abierto más de 20 ensayos clínicos en hematología, beneficiando a más de 100 pacientes: “Uno de los aspectos más valiosos de los estudios clínicos es el seguimiento cercano y multidisciplinario que reciben los pacientes. Hay controles permanentes, monitoreo continuo y una relación muy estrecha con el equipo médico. Muchas personas llegan después de haber agotado otras alternativas o tras una recaída. En esos casos, acceder a terapias innovadoras puede representar una nueva oportunidad para controlar la enfermedad”, concluye el hemato-oncólogo.

 

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