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La inversión subió 8,9%: PIB de Chile crece más de lo esperado en 2025 y alcanza el 2,5%

Considerando la expansión económica de 2,2% en 2022, el gobierno de Gabriel Boric registró un crecimiento promedio de la actividad durante su gestión de 2%, por encima del 1,9% proyectado anteriormente.

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  • Diario Usach

  • Miércoles 18 de marzo de 2026 - 10:22

El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile sorprendió al alza en 2025, con un crecimiento de 2,5% frente al 2,3% estimado preliminarmente, según informó esta mañana el Banco Central a través de su informe de Cuentas Nacionales.

Según la entidad presidida por Rosanna Costa, el resultado fue reflejo del desempeño de la demanda interna, con un impulso tanto de la inversión como el consumo.

Según explicó el BC, ese crecimiento se explicó  "principalmente por la actualización de información básica para la elaboración de indicadores de coyuntura".

“El 2025 presentó un día menos que el 2024, año que fue bisiesto, y un día hábil más, resultando un efecto calendario de -0,1 puntos porcentuales”, añadió el análisis.

"Desde la perspectiva del origen, gran parte de las actividades económicas exhibieron cifras positivas. Las principales contribuciones al crecimiento del producto interno bruto (PIB) se registraron en el comercio, los servicios personales, la industria manufacturera y los servicios empresariales", agregó el documento.

El PIB cerró 2025 mostrando una aceleración en su ritmo de expansión hacia el último trimestre del año, de acuerdo con cifras desestacionalizadas. Este mayor dinamismo estuvo impulsado principalmente por el comercio, que lideró la actividad en el período.

A su vez, con la publicación de las Cuentas Nacionales se revisaron las cifras del PIB de 2023 y 2025, pasando de un 0,5% a 0,7% en 2023 y de 2,6% a 2,8% en 2024.

De esta manera, considerando la expansión económica de 2,2% en 2022, el gobierno de Gabriel Boric registró un crecimiento promedio de la actividad durante su gestión de 2%, por encima del 1,9% proyectado anteriormente, siendo de todas formas el segundo peor dato desde el retorno de la democracia en 1990.

Respecto al consumo de los hogares, este se expandió un 2,7% con alzas en todos sus componentes. El gasto del gobierno creció un 3,0% por un mayor gasto en salud pública.

La inversión subió 8,9%, reflejo principalmente de la formación bruta de capital fijo (FBCF) que creció 7,0% por mayores compras de equipos eléctricos y electrónicos, además de transporte -camiones y buses-. El componente de construcción y otras obras también aportó, pero en menor medida. También se registró una menor desacumulación de existencias con un ratio anual de -0,1 del PIB.

En el frente externo, las exportaciones crecieron 4,6%, lideradas por envíos de fruta, oro y alimentos, mientras que las importaciones aumentaron 10,5%, lo que generó un efecto neto negativo en la actividad. Finalmente, el ingreso nacional disponible creció 4,0%, favorecido por mejores términos de intercambio, y el ahorro total alcanzó el 24,1% del PIB.

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