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Una ventana al mundo: la Bienal de São Paulo presenta en Santiago su diversidad artística y cultural

La muestra “No todo viajero recorre caminos – De la humanidad como práctica” reúne obras de distintas épocas, territorios y disciplinas, poniendo en diálogo el patrimonio artístico internacional con las experiencias culturales del público chileno.

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  • Diario Usach

  • Jueves 27 de agosto de 2026 - 15:55

Desde hace más de siete décadas, la Bienal de São Paulo se ha convertido en uno de los principales encuentros internacionales de arte contemporáneo. Cada dos años, el Pabellón Ciccillo Matarazzo, en el Parque Ibirapuera, reúne expresiones artísticas provenientes de distintas partes del mundo y transforma a la ciudad brasileña en un punto de encuentro para la cultura visual contemporánea.

Ahora, parte de esa experiencia llegó a Santiago. El Centro Cultural La Moneda presenta “No todo viajero recorre caminos – De la humanidad como práctica”, una selección de la 36.ª Bienal de São Paulo que aterriza en Chile como su primera parada internacional y la única en Sudamérica.

La muestra, ubicada en la Sala Andes del Centro Cultural La Moneda, puede visitarse gratuitamente hasta el 4 de octubre de 2026 y reúne más de 130 obras de artistas de África, Asia, Europa y Brasil. Fotografía, pintura, textiles, cerámica, instalaciones, ensamblajes y esculturas conviven en una exposición que invita al público a detenerse y formular una pregunta aparentemente sencilla, pero de profundas implicancias: ¿qué significa ser humano?

La propuesta está bajo la curaduría de Bonaventure Soh Bejeng Ndikung, filósofo camerunés y director del Haus der Kulturen der Welt de Berlín, junto al co-curador André Pitol. La exposición busca trasladar al público chileno una de las principales preocupaciones de la 36.ª Bienal: pensar la humanidad no como una condición estática, sino como una práctica que se construye en relación con otros.

“La pregunta de cómo conjugar la humanidad es fundamental, especialmente en lo que respecta a la pertenencia, la memoria y la dignidad de las personas”, plantea Ndikung, quien sostiene que la llegada de la muestra a Chile no debe entenderse simplemente como una itinerancia artística, sino como la continuidad de una conversación que atraviesa distintas sociedades.

En ese sentido, la exposición pone en diálogo experiencias históricas marcadas por la deshumanización, la exclusión y la vulneración de derechos. También abre espacio para reflexionar sobre la convivencia, la identidad, las migraciones, la memoria y las formas en que distintas comunidades construyen sus propios relatos.

ARTE PARA DETENERSE Y ESCUCHAR

Uno de los aspectos que atraviesa el recorrido es precisamente la invitación a detenerse. Frente a obras que no siempre ofrecen una respuesta evidente, el espectador debe observar, interpretar y relacionar aquello que está viendo con sus propias experiencias.

Para el director ejecutivo (i) del Centro Cultural La Moneda, Felipe Bascuñán, esa característica conecta directamente con el momento que vive Chile.

“La cultura es el espacio donde una sociedad se detiene a pensar cómo es y cómo quiere ser”, plantea, destacando que las crisis experimentadas durante las últimas décadas han obligado a revisar prácticas, lenguajes y formas de relacionamiento.

 

 

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