Click acá para ir directamente al contenido

Noticias

Ronquera postvacaciones: El impacto silencioso del verano en las cuerdas vocales

Hablar en exceso, gritar en ambientes ruidosos y la deshidratación generan microlesiones que se manifiestan al retomar el trabajo. Expertos recomiendan pausas, hidratación y calentamiento vocal para proteger la voz.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Diario Usach

  • Viernes 20 de febrero de 2026 - 11:37

Con el término de las vacaciones y el retorno a las obligaciones laborales, muchas personas comienzan a notar que su voz se siente más frágil, fatigada o ronca. Aunque suele atribuirse al estrés o a un resfrío, estas molestias tienen una explicación más profunda.

Así lo señala Gonzalo Gallardo, director de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello, quien explica que la voz pasa abruptamente de un uso libre y poco exigente a una alta demanda sostenida, sin una preparación previa.

A esto se suma el regreso a jornadas laborales extensas, con mayor carga de reuniones, clases o atención de público, muchas veces en espacios cerrados. Este aumento repentino de la exigencia vocal, sin pausas ni preparación previa, genera un estrés adicional sobre las cuerdas vocales, facilitando la aparición de ronquera, fatiga vocal y molestias al hablar durante los primeros días de trabajo.

A continuación, los cinco factores más comunes que explican por qué los problemas de voz aparecen con mayor fuerza tras el regreso al trabajo.

SOBRECARGA VOCAL ACUMULADA EN VERANO

Durante las vacaciones es habitual hablar más fuerte, gritar, cantar o comunicarse en ambientes ruidosos como playas, piscinas o reuniones sociales. Aunque estas conductas no siempre generan molestias inmediatas, van produciendo microlesiones que se acumulan silenciosamente y se manifiestan cuando la voz vuelve a ser exigida de forma continua en el trabajo.

Deshidratación, alcohol y falta de descanso

El menor consumo de agua, el aumento del consumo de alcohol y dormir pocas horas afectan directamente la lubricación y recuperación de las cuerdas vocales. Este desequilibrio altera el funcionamiento del sistema fonatorio y deja a la voz más vulnerable frente al esfuerzo prolongado.

Cambios de temperatura y aire acondicionado

El uso constante de aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura resecan las vías aéreas superiores e irritan las cuerdas vocales. Esto dificulta la producción vocal eficiente y favorece la aparición de ardor, carraspeo frecuente y sensación de sequedad al hablar.

Señales de alerta que no deben normalizarse

Cuando la voz se mantiene ronca por más de dos semanas, aparece dolor o ardor al hablar, sensación de cuerpo extraño en la garganta, quiebres vocales, dificultad para proyectar la voz o fatiga vocal temprana, ya no se trata solo de cansancio. Forzar la voz para que “salga” puede agravar el daño y prolongar la recuperación.

Alta exigencia vocal sin preparación previa

Docentes, profesionales de la salud, vendedores, trabajadores del área comercial, líderes de equipo, abogados, actores y cantantes son especialmente vulnerables en este periodo. El retorno a largas jornadas de uso vocal, sin una adaptación progresiva, expone a estas personas a lesiones que podrían prevenirse con cuidado y entrenamiento adecuados.

Para cuidar la voz al retomar la rutina laboral, el especialista recomienda mantener una hidratación constante durante el día, evitar carraspear, regular la intensidad al hablar, realizar pausas vocales y asegurar un buen descanso. Asimismo, sugiere incorporar un breve calentamiento vocal antes de jornadas exigentes y consultar oportunamente si las molestias persisten, ya que una atención precoz puede prevenir lesiones más complejas y tratamientos prolongados.

Te puede interesar