El gasto de bolsillo en medicamentos y la falta de integración digital de la información clínica aparecen como dos de las principales dificultades que persisten en la experiencia cotidiana de los pacientes en Chile. Así lo revela una nueva edición de la encuesta Chile Nos Habla–Salud, elaborada por el Instituto de Políticas Públicas en Salud (Ipsuss) y el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS), cuyos resultados fueron dados a conocer por La Tercera.
Uno de los principales datos del estudio apunta al costo de los tratamientos. El 69,6% de los hogares declara gastar más de $30.000 mensuales en medicamentos, lo que equivale a cerca de siete de cada diez familias. Para Jorge Acosta, director ejecutivo del Ipsuss, la cifra adquiere especial relevancia si se considera que, según datos oficiales citados por el estudio, la mitad de los chilenos recibe ingresos inferiores a $700.000 mensuales.
El desembolso, advierte Acosta, puede terminar afectando la continuidad de los tratamientos, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas. Cuando el gasto en salud comienza a tensionar el presupuesto familiar, algunas personas pueden optar por suspender o reducir el consumo de medicamentos. Esto puede provocar desde descompensaciones agudas hasta consecuencias de largo plazo en personas con enfermedades como diabetes o hipertensión.
La encuesta también indaga en las razones que explican este gasto. El 37,2% de quienes deben pagar medicamentos de su bolsillo señala que estos no estaban cubiertos por su plan de salud, mientras que un 29,1% apunta a que los fármacos no se encontraban disponibles en el establecimiento donde debían retirarlos.
Para Acosta, el problema excede el precio de los medicamentos. “Cuando una persona debe comprar de su bolsillo un medicamento de manera particular porque no está cubierto o porque no está disponible, el problema deja de ser solo sobre su costo”, plantea. A su juicio, también se debe analizar cuánto está protegiendo efectivamente el sistema de salud a los pacientes.
Junto con el gasto en medicamentos, la encuesta identifica como otra brecha relevante la falta de integración de la información clínica mediante herramientas digitales, una situación que puede dificultar la continuidad de la atención y el acceso oportuno de los pacientes a sus antecedentes médicos.
Te puede interesar
Hongos y filtraciones en la vivienda: El peligro de la humedad casera durante...
Miércoles 19 de agosto de 2026
Casos de sífilis alcanzan máximo histórico en Chile y aumentan entre adultos...
Miércoles 19 de agosto de 2026
Diagnóstico de autismo en la adultez: Las señales claves para comprender una...
Martes 18 de agosto de 2026
