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Investigación

El "escudo" chileno que protege al CERN: Cómo la ingeniería nacional destrabó un experimento clave sobre el cosmos

En el complejo de máxima exigencia suizo, la tecnología desarrollada por Jilberto Zamora Saá, académico de la Universidad Andrés Bello, se volvió fundamental para proteger de la radiación a los delicados detectores que buscan las partículas más escurridizas del espacio.

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  • Sebastián Seymour Tapia

  • Martes 26 de mayo de 2026 - 15:50

Imagina que estás tomando una foto con una cámara antigua y justo alguien enciende una luz muy fuerte, provocando que la imagen se “vele” y se arruine. Algo parecido así es lo que están pasando en el experimento SND@LHC de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN)

Los científicos del famoso organismo tenían ese problema, pero la iniciativa y participación de un científico chileno logró resolver el grave obstáculo que estaba teniendo el experimento.

Jilberto Zamora Saá, director del Centro Teórico y Experimental de Física de Partículas de la Universidad Andrés Bello, diseñó un escudo de neutrones que funciona como una estructura protectora, lo que permite el óptimo funcionamiento de los detectores del experimento SND@LHC.

LAS PARTÍCULAS INVISIBLES DEL CERN

El objetivo central del experimento SND del CERN es estudiar los neutrinos generados en las colisiones de protones del Gran Colisionador de Hadrones (LHC). 

Estos elementos subatómicos fundamentales carecen de carga eléctrica y tienen una masa casi nula, lo que les permite atravesar la materia prácticamente sin interactuar con ella.

Adem´ás, estas partículas se originan en reacciones nucleares, como las del núcleo del Sol y explosiones de supernovas. Desde allí viajan libremente, atravesando planetas enteros, estrellas e incluso el cuerpo humano. De hecho, cada segundo, billones de neutrinos procedentes del Sol cruzan a las personas.

El rastreo de estas partículas abre una ventana hacia los mayores enigmas del cosmos, incluyendo la naturaleza de la materia oscura, la asimetría con la antimateria y los límites del Modelo Estándar, modelo que fija el funcionamiento y los tipos de partículas que hemos descubierto.

Para lograr captar sus improbables interacciones con el entorno, la ciencia depende de dispositivos adaptados a un nivel de sensibilidad extremo, una tarea de precisión que hoy lideran proyectos de vanguardia como el SND@LHC.

El problema es que en el túnel del LHC hay un bombardeo constante de neutrones (como una “luz” invisible que no para). Esos neutrones también dejan huellas y “velan” las emulsiones, contaminando los datos, comenta en conversación con Diario Usach Jilberto Zamora Saá.

EL ESCUDO

ColdBox es “una caja protectora de casi dos metros de alto que combina dos materiales: una capa exterior que frena los neutrones rápidos y una interior que los captura. Además, mantiene la temperatura y humedad perfecta para que las delicadas emulsiones no se dañen”, sostiene.

“Según las mediciones, reduce la radiación de neutrones en más de mil veces”, señala Zamora. De esta manera, y gracias a este escudo hecho en Chile, las emulsiones ahora pueden “ver” claramente las señales de los neutrinos, permitiendo estudiar partículas invisibles que nos ayudan a entender el origen del universo, la materia oscura y las leyes fundamentales de la física.

LA CIENCIA CHILENA EN EL CERN

Chile se convirtió oficialmente en Estado Miembro Asociado del CERN el 2 de abril de 2026, lo que ha significado un avance significativo para el desarrollo de las ciencias exactas en el país. 

Zamora recuerda que otros investigadores chilenos ya han logrado formar parte de grandes experimentos para develar los misterios del universo, como el equipo del Instituto Milenio SAPHIR en conjunto con la UNAB que propuso y testeó una plataforma fundamental para levantar los detectores durante las mediciones del experimento NA64, que busca partículas relacionadas con la materia oscura.

A su vez, Gilberto destaca la importancia de aumentar la inversión en Investigación y Desarrollo del país -la cual no supera el 1% del PIB y es una de las más bajas de la OCDE-. 

Con muy pocos recursos, un equipo chileno logró diseñar, construir y validar un escudo que ahora protege uno de los experimentos más importantes del CERN. Imagina lo que podríamos lograr si invirtiéramos más en ciencia y tecnología”, enfatiza el creador de ColdBox.

“Como dije anteriormente, este tipo de logros demuestra que Chile tiene el talento. Lo que falta es apostar más fuerte por él. Con mayor interés y financiamiento sostenido, nuestros científicos no solo participarán en los grandes experimentos internacionales: podrían liderarlos y traer de vuelta innovaciones que beneficien al país entero”, señala finalmente el investigador.

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