El dolor lumbar y la ciática se han convertido en uno de los principales problemas de salud asociados al trabajo a nivel mundial. Estas afecciones no solo afectan la calidad de vida de millones de personas, sino que también representan una de las causas más frecuentes de ausentismo y discapacidad laboral, impactando la productividad y los sistemas de salud.
Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, el lumbago y la ciática corresponden a cuadros distintos. Mientras el primero se refiere al dolor localizado en la zona baja de la espalda, la ciática se caracteriza por un dolor que se irradia hacia los glúteos y las piernas debido a la irritación o compresión de las raíces nerviosas que forman el nervio ciático.
Según explica el académico de la Escuela de Ciencias de la Actividad Física, el Deporte y la Salud de la Universidad de Santiago (ECIADES), Mario Ríos, "la ciática no es un diagnóstico en sí mismo, sino un síndrome doloroso producido por irritación o compresión de una o más raíces nerviosas lumbosacras, principalmente L4, L5 o S1, que forman el nervio ciático".
El especialista señala que este cuadro suele manifestarse con dolor que se extiende desde la región lumbar o glútea hacia la parte posterior o lateral de la pierna, pudiendo acompañarse de hormigueo, adormecimiento o debilidad muscular. Entre sus causas más frecuentes se encuentran la hernia discal lumbar, la estenosis del canal lumbar y otros procesos que generan compresión nerviosa.
Ríos advierte que el dolor lumbar y la ciática representan actualmente una de las principales causas de discapacidad laboral debido a que gran parte de los trabajadores están expuestos diariamente a factores de riesgo como el levantamiento repetido de cargas, las flexiones y rotaciones frecuentes del tronco, las posturas mantenidas durante largos períodos, el trabajo físico intenso y la exposición a vibraciones constantes.
"Hoy sabemos que tanto los factores mecánicos como los factores psicosociales contribuyen al desarrollo y la cronificación del dolor lumbar. Los trabajadores que están expuestos simultáneamente a ambos tienen un riesgo significativamente mayor", explica.
Entre las causas clínicas más habituales del dolor lumbar destacan el dolor lumbar inespecífico, que representa entre el 85% y el 90% de los casos, las hernias discales, la degeneración de los discos asociada al envejecimiento, la estenosis lumbar y la sobrecarga mecánica repetitiva. A ello se suman elementos como el estrés laboral crónico, la alta demanda laboral y la insatisfacción con el trabajo.

LOS TRABAJADORES MÁS EXPUESTOS
De acuerdo con la evidencia científica, algunos grupos laborales presentan un riesgo especialmente elevado de desarrollar estas patologías.
Entre ellos se encuentran los conductores profesionales de camiones, buses, taxis y maquinaria pesada, debido a las largas jornadas sentados y la exposición constante a vibraciones corporales.
También figuran los trabajadores de la construcción, como albañiles, carpinteros, soldadores y operadores de maquinaria; el personal sanitario encargado de movilizar pacientes; los trabajadores de bodegas y logística que realizan levantamiento frecuente de cargas; y los empleados de oficina, quienes permanecen sentados durante gran parte de la jornada.
Una de las características más llamativas de la ciática es que el dolor puede extenderse desde la espalda hasta los pies. Según Ríos, esto ocurre porque las raíces nerviosas lumbares y sacras forman el nervio ciático, considerado el más largo del cuerpo humano. Cuando una de estas raíces se inflama o comprime, el cerebro interpreta el dolor a lo largo de todo el trayecto que recorre el nervio.
"Por eso el dolor puede sentirse en el glúteo, la parte posterior del muslo, la pantorrilla o incluso el pie. Este fenómeno recibe el nombre de dolor radicular", explica.
LA PREVENCIÓN ESTÁ EN EL MOVIMIENTO
El académico de la Usach enfatiza que la mejor estrategia para prevenir el dolor lumbar y la ciática no consiste en evitar la actividad física, sino precisamente en mantenerse activo.
Entre las principales recomendaciones se encuentran realizar ejercicio físico de manera regular, evitar permanecer sentado o de pie durante períodos prolongados, efectuar pausas activas durante la jornada laboral, mejorar la ergonomía del puesto de trabajo y capacitarse en técnicas adecuadas de manejo de cargas.
Además, destaca la importancia de dormir adecuadamente y controlar factores como el estrés laboral, que pueden favorecer la aparición y persistencia del dolor.
"La mayoría de los episodios de dolor lumbar y ciática no aparecen por un único movimiento incorrecto, sino por la acumulación de cargas físicas, sedentarismo, fatiga y baja capacidad física durante meses o años. La mejor prevención no es evitar moverse, sino desarrollar un cuerpo más fuerte, activo y tolerante a las demandas del trabajo", concluye Ríos.
Te puede interesar
¿Sirven para prevenir tumores? Revelan cuál sería el impacto de algunos fármacos...
Miércoles 17 de junio de 2026
No es un mito: Poner sal en la ropa ayuda a quitar las manchas de aceite, vino o...
Lunes 15 de junio de 2026
¿Estás perdiendo audición sin darte cuenta? Los daños auditivo asociados al uso...
Lunes 15 de junio de 2026
