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Se detecta 10 años después que a un hombre: Las consecuencias de un diagnóstico tardío en una mujer TEA

El vicepresidente de la Sociedad Chilena de Neurociencias, Patricio Rojas, indicó que una de las razones para el atraso en los tratamientos son las conductas de enmascaramiento social que desarrollan a diferencia de los hombres. Además, explicó que “la mayoría de los instrumentos diagnósticos están basados en las conductas masculinas".

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  • Gabriela Aravena

  • Jueves 2 de abril de 2026 - 11:27

Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo con el objetivo de visibilizar, sensibilizar y promover la inclusión de las personas con trastornos del espectro autista (TEA). 

Pero, ¿qué es el TEA? Patricio Rojas, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Neurociencias y académico Usach, explicó que se trata de “una condición del neurodesarrollo temprano de múltiples circuitos cerebrales, la cual afecta la forma en que la persona se comunica, interactúa socialmente y procesa la información, además de que manifiesta intereses restringidos o repetitivos”.

Además, el experto señaló que dentro de la neurodivergencias, “el TEA es una de las más prevalentes en la población, al igual que la dislexia y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)".

DIAGNÓSTICO EN MUJERES

Por otro lado, de acuerdo a datos de la Fundación Conectea, la prevalencia del autismo es diferente en hombres y en mujeres. Siendo el consenso más actual de 4 hombres por 1 mujer autista.

Para Patricio Rojas el diagnóstico en mujeres de temprana edad ha sido históricamente difícil. El profesional explicó que esto ocurre debido “a que esta condición es más prevalente en hombres y la mayoría de los instrumentos de diagnóstico fueron diseñados y validados en estos”.

El académico Usach comentó que aunque este trastorno se manifiesta a la misma edad en niñas y niños, existen diferencias importantes. "Los intereses repetitivos en niñas no se relacionan con aviones, trenes o vehículos con ruedas, sino con coleccionar objetos que parecen al azar o con conductas obsesivas para jugar ciertos juegos o con ciertos juguetes”.

Además, relató que en los niños y adolescentes “existe también una mayor agresividad e hiperactividad”, junto con un "menor enmascaramiento en actividades sociales comparado con las mujeres".

Sumado a lo anterior, a medida que van creciendo, el experto explicó que “las mujeres tienden a exhibir más desórdenes del ánimo como ansiedad y depresión, lo cual junto con un alto grado de enmascaramiento, hace que ocurra un diagnóstico errado. Esto dificulta que se obtenga el apoyo clínico necesario para contener y acompañar a mujeres con esta neurodivergencia".

Sobre este enmascaramiento, Rojas indicó que las personas que se dan cuenta suelen crear este mecanismo con el objetivo de “esconder su naturaleza y poder encajar con los neurotípicos que los rodean”.

El académico Usach comentó que este enmascaramiento les genera a las mujeres "una conducta que implica altos niveles de ansiedad y malestar psíquico debido al sentimiento de no encajar en la sociedad".

LAS CONSECUENCIAS UN DIAGNÓSTICO TARDÍO A UNA MUJER TEA

Para el vicepresidente de la Sociedad Chilena de Neurociencias, estos diagnósticos tardíos son, lamentablemente, comunes. No sólo por las conductas de enmascaramiento social más fuertes que desarrollan las mujeres, sino que también a que “la mayoría de los instrumentos diagnósticos están basados en las conductas de hombres”, señaló.

Otro dato entregado por el neurólogo es que “los casos en los hombres se diagnostican en la niñez o la adolescencia, mientras que, en promedio, las mujeres se diagnostican 10 años después. Esto implica pasan una mayor cantidad de tiempo sin ayuda profesional”.

Patricio Rojas planteó que este diagnóstico tardío implica para las mujeres TEA “niveles elevados de ansiedad durante un largo tiempo. Esto puede estar asociado a la depresión y otros trastornos del ánimo, llegando incluso a la ideación suicida".

El experto relató que "hay una gran población de mujeres con TEA diagnosticadas con trastornos del ánimo; sin embargo, estos diagnósticos no pueden explicar sus vivencias, por lo que no encuentran el apoyo necesario y siguen sintiéndose con una sensación de vacío".

¿QUÉ HACER SI SOSPECHAS QUE PUEDES TENER TEA?

Rojas, en primer lugar, invitó a las mujeres que sospechan que podrían tener TEA a “preguntarse si durante su desarrollo ha tenido alguna o varias de las características antes mencionadas, como dificultad en interacción social, algún grado de conductas restringidas, y una alta o baja sensibilidad sensorial”.

Otra de las características importantes a la cual prestar atención es “la ansiedad en eventos sociales luego de los cuales debe tomarse un tiempo para recargar su batería social, la necesidad de repasar todas las interacciones sociales pasadas y futuras, y la dificultad para aceptar situaciones nuevas”.

Si una persona siente que necesita ayuda, el neurólogo las llamó a “asistir a un(a) psicólogo(a) o un(a) psiquiatra, ya que estos son los profesionales que pueden ayudarle a disminuir el malestar que la persona puede estar experimentando y dar una adecuada contención”.

Finalmente, el académico Usach recordó que el TEA “no es una enfermedad, por lo cual no se puede hablar de cura. Pero si los profesionales de la salud pueden ayudar a disminuir el sufrimiento psíquico y a construir estrategias para afrontar las dificultades que la persona puede estar viviendo”.

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