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¿Te sientes parte? Otrovertidos: La nueva clasificación para las personas que no se sienten ni introvertidas ni extrovertidas

El término fue acuñado en 2025 por el psicólogo norteamericano Ramy Kaminski y, por sus características, ha sido fuertemente comentado en varios medios internacionales. El académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, Antonio Letelier, abordó el tema y señaló a Diario Usach que el concepto aún no cuenta con validación científica.

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  • Raúl Gutiérrez Velásquez

  • Martes 3 de marzo de 2026 - 17:32

Desde hace algunas semanas, medios internaciones y chilenos han destacado la aparición de un nuevo concepto para agrupar a las personas que no se consideran ni introvertidas ni extrovertidas: hablamos de los otrovertidos.

El término fue acuñado por el psicólogo estadounidense Ramy Kaminski en su libro “El don de no pertenecer” (2025)  y en sus páginas se indica que estos individuos pueden transitar por los entornos siendo “sociables y empáticos” pero sin la necesidad de encajar o diluirse en grandes grupos. De esta manera, ellos tendrían una gran capacidad de adaptación y una alta inteligencia emocional y no se verían obligados a las necesidades de pertenecer o encajar. 

Consultado por la nueva categoría social, Antonio Letelier, psicólogo clínico y académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, señala a Diario Usach que el término otrovertido responde “a una forma particular de conceptualización establecida por Ramy Kaminski y que se utiliza para dar cuenta de personas que, a pesar de tener habilidades sociales, no se sienten pertenecientes a ningún grupo particular”.

De esta manera, ellos saldrían de la dicotomía del sujeto inhibido o hipersociable para referirse una experiencia más subjetiva de la persona respecto de la sociedad. 

Por todo lo anterior, Letelier sostiene que quienes se consideren otrovertidos “tienen una suerte de independencia emocional respecto de los grupos”. 

Un aspecto interesante del término es que Kaminski llegó a su definición tras analizar la personalidad de varios de sus pacientes, y de él mismo y que, pese a su creciente aparición en medios, aún carece de validación científica ni académica.

No aparece en los manuales de clasificación de personalidad o de la psicopatología”, sostiene Antonio Letelier. “Es un neologismo que busca romper con la dicotomía de entre introvertido y extrovertido”, afirma el académico.

CÓMO SABER SI ERES OTROVERTIDO

En el sitio web de The Otherness Institute se indica que los otrovertidos son poseedores de “un rasgo humano, poco común y a menudo malinterpretado que genera un fuerte sentido de individualidad e incapacidad para pertenecer a un grupo”.

A su vez se destacan los siguientes rasgos de las personas que se sienten dentro de la categoría definida por el psicólogo Ramy Kaminski: 

Sienten no pertenecer por “su incapacidad para mantener amistades que impliquen compromisos frecuentes”; no son miembros de organizaciones como clubes deportivos, partidos políticos, asociaciones, etc; generalmente se encuentran dentro de las opiniones minoritarias; no encuentran ayuda en grupos de apoyo; no se identifican con las soluciones comunitarias a los problemas; tienen una intensa necesidad de independencia y de respetar la libertad del resto; no necesitan convencer a los demás de ninguna creencia personal; no buscan ni disfrutan de la aprobación del resto y tienen un profundo respecto por los logros individuales.

Por otro lado, tienen dificultades con las normas comunitarias (validadas por la autoridad); tienen aversión a la confrontación y una relación compleja con las diferencias; prefieren la soledad; necesitan privacidad para rendir al máximo y no les gustan los lugares muy concurridos

Los otrovertidos también se caracterizan por tener pensamientos libres, por examinar las cosas que se le presentan, por no creer en las doctrinas igualitarias ni en ninguna que no sea meritoria; no ser parte de las religiones; por desarrollar una filosofía personal para guiar sus vidas; ser eclécticos; por no interesarse en la cultura popular y por ser muy inconformistas.

Las personas que caben en esta reciente calificación se sienten muy confiadas cuando les toca asumir el rol de anfitriones, académicos, conferencistas o en cualquier papel que les otorgue una sensación artificial de ser parte de alguna organización. Finalmente, para ellos, estar en una zona de comodidad (por ejemplo, en soledad) resulta agradable y divertido.

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